viernes, 8 de mayo de 2015

II. LA ABUNDANCIA


Ayer compartí un viaje, del centro donde trabajo, con los niños. Fue un día muy intenso. Volvían a sus casas llenos de alegría e ilusión; ell@s viven el momento, el ahora, el instante. Obsérvalos, ¡qué grandes lecciones nos dan a diario!

¿Está tu niño interior, bloqueando tu abundancia?

Esta pregunta se hace Raquel Cherem, en un post de su web altaeducación. Raquel explica que después de años de estar trabajando, con el Niño Interno de cada uno de sus clientes, y ha descubierto  razones por la cuales el Niño Interno puede convertirse en un reto hacia la manifestación de la abundancia económica.

1.- No estamos conectados a la Tierra con el corazón.

 ¿Qué significa esto? Simplemente, estar felices, estar agradecidos de que estamos aquí en la Tierra. Significa que amamos el estar aquí y no existe ningún otro lugar en donde escogeríamos estar. ¡Este es nuestro hogar!, al menos en esta vida.

2.-Tu abundancia está en donde está tu corazón.

El Niño Interno está hecho del polvo de la Tierra, porque se ve a sí mismo como nuestro cuerpo físico. Él/ella cree que es parte de la Tierra. Así que cuando tú y yo nos resistimos a estar conectados a la Tierra nuestro Niño Interno cree que nos estamos resistiendo a estar con él/ella. Interpreta nuestras acciones como abandono. Cuando esto ocurre, va a tomar acciones para evitar que lo abandonemos; exactamente igual que un niño, temeroso de que el padre o la madre lo abandone, va a cerrar la puerta con llave o va a hacer una enorme pataleta para evitar que su progenitor lo abandone. 

Nosotros experimentamos este encerramiento (o el que se haya cerrado la puerta con llave) de varias maneras:


- Nuestros cuerpos desarrollan enfermedades o dolor para, de esta manera, evitarnos tener la salud necesaria que nos llevaría a un nivel más elevado de abundancia física y energética.

- No reconocemos las oportunidades financieras porque nuestro Niño Interno nos ciega a ellas como una manera de evitar que nos enfoquemos en las cosas que la abundancia crea.

- Nuestros esfuerzos para manifestar se extinguirán porque nuestro Niño Interno ha colocado un muro a nuestro alrededor, bloqueando que llegue el dinero a nosotros.

El Niño Interno no hace ninguna diferencia entre el dinero, la meditación o las personas. Para el Niño Interno cualquier cosa o persona que le roba energía y evita que lo veamos representa una amenaza para su supervivencia. Una vez que comprendamos este concepto multidimensional, totalmente básico, podemos tomar acciones para evitar que nuestro Niño Interno tenga que recurrir a esas medidas.




Este post que publiqué hace casi dos años, nos daba pautas para sanar a nuestro niño interior. Cuidar a nuestro niño es básico, aunque para ello a veces tengamos que tomar medidas y decisiones difíciles, para disfrutar de toda la energía y vitalidad de la que disponemos de forma natural, y así a nada ni a nadie ya le daremos el permiso para que nos la quite. Ser consciente de todo esto es básico para nuestro bienestar.

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