Tener personas sinceras a nuestro alrededor es una virtud, aunque a veces nos hagan llorar, pero la falta de sinceridad lo que nos llevará es a destrozarnos el corazón.
Las palabras sinceras de las personas que nos AMAN, serán bienvenidas por que salen del corazón. Aunque también es cierto que la mayor demostración de sinceridad es la que se demuestra con hechos. Ser sincero a veces nos trae problemas, porque demasiada sinceridad puede resultarnos fatal en una relación o vivencia.
En temas de gran importancia quizás sea más importante el estilo que no la sinceridad, con la que se plantean. Ser sincero, no significa decir que se diga todo, sino decir lo que realmente se piensa. En la conducta de una persona siempre podremos ver la sinceridad de su corazón. Muchas personas son de la opinión que no se puede ser tan sincero en nuestra vida, pero en realidad la sinceridad es un apendice de la verdad.
De ahí que cada uno elige como quiere caminar por la vida, como mentiroso o como persona que va con la verdad por delante, a pesar de los conflictos que nos puede llevar.
A esas personas que critican la sinceridad, yo les diría: prefieres un amor falso o un amor sincero?
Las palabras sinceras llegan al corazón, cuando de verdad salen tambien del corazón. La sinceridad no tiene nada que ver con la tranquilidad, quizás por ello sean más sinceras las palabras que se dicen en un estado de ánimo alterado que no cuando se está tranquilo.
Resulta paradógico que uno de los secretos del éxito pueda ser la sinceridad, de la misma manera que esa sinceridad te puede llevar al mayor de los fracasos.

2 comentarios:
Si..la sinceridad en ocasiones dirige al barco hacia la tempestad más recòndita,!!
pero siento que aún "sintiendo" que eso..sea el temporal del día...es el mapa navegación a seguir.
Si...y para qué, crees...? Esa es siempre la pregunta, no? Para qué? ;-)))
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