No importa qué digan los poetas, no amamos con el corazón, sino con el cerebro. Podemos inventar el amor de pareja en el día a día, construirlo a nuestra imagen y semejanza, e incluso trascenderlo o abandonarlo. Si el amor sólo fuera sentimiento y emoción pura, quedaríamos inevitablemente a la merced de sus altibajos y fluctuaciones.
No puedo amar a quien no me ame, dice Walter Riso en esta entrevista maravillosa. Si no te aceptan en esencia como ser humano, mejor corre en sentido contrario. Explica la diferencia entre la aprobación y la aceptación. Si tu tienes que aprobarme para amarme, prefiero que no me ames... sin embargo, si me aceptas como soy, ahí no hay conquista HAY ENCUENTRO. Y lo hay cuando se encuentran dos egos que se aceptan, se comprenden, se asombran, con ternura...Aceptar al otro es permitirle, el desarrollo de su propia personalidad.
Sin embargo, los consultorios psicológicos están repletos de mujeres y hombres valientes que rebaten la idea de que el amor es incontrolable y totalmente irracional. El amor completo, el que incluye pasión (eros), amistad (philia) y ternura (ágape), no llega de improviso como un demonio o un ángel que se apodera de nosotros, también existe la voluntad de amar o de no amar. No sólo el amor nos "posee", también lo poseemos a él: nadie es víctima del amor sin su propio consentimiento.
No puedo amar a quien no me ame, dice Walter Riso en esta entrevista maravillosa. Si no te aceptan en esencia como ser humano, mejor corre en sentido contrario. Explica la diferencia entre la aprobación y la aceptación. Si tu tienes que aprobarme para amarme, prefiero que no me ames... sin embargo, si me aceptas como soy, ahí no hay conquista HAY ENCUENTRO. Y lo hay cuando se encuentran dos egos que se aceptan, se comprenden, se asombran, con ternura...Aceptar al otro es permitirle, el desarrollo de su propia personalidad.
Reconocer que existen ciertos límites afectivos no implica necesariamente dejar de amar, sino aceptar la posibilidad de modificar la relación en un sentido positivo o simplemente alejarse y no estar en el lugar equivocado, aunque duela la decisión.
En los amores enfermizos, cuya norma es la dependencia y la entrega oficial sin miramientos, el desinterés por uno mismo se convierte en imperativo. Toda forma de independencia es sospechosa de egoísmo, mientras el desprendimiento y el altruismo relamido son considerados un acercamiento al cielo y un pasaporte a la salvación.
No sólo hay que vivir para el prójimo, sino también, legal y moralmente, para la persona que supuestamente amamos, sin excepciones.
En los amores enfermizos, cuya norma es la dependencia y la entrega oficial sin miramientos, el desinterés por uno mismo se convierte en imperativo. Toda forma de independencia es sospechosa de egoísmo, mientras el desprendimiento y el altruismo relamido son considerados un acercamiento al cielo y un pasaporte a la salvación.
No sólo hay que vivir para el prójimo, sino también, legal y moralmente, para la persona que supuestamente amamos, sin excepciones.




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